La corrupción del PSOE toca fondo

Desde casos gigantescos de corrupción como los ERE a miles de casos locales, como el protagonizado por el Sr. Eduard Sanz del Ajuntament de Esplugues (Barcelona) con su persecución a medios de comunicación por órdenes políticas, es vox populi el declive de este partido político que históricamente tuvo una importancia vital, junto al PP, en la historia de la "democracia" reciente española. 


Pero la corrupción de los políticos en España en una lacra profunda y triste que multiples asociaciones y colectivos llevamos denunciando desde hace años. Solo en el caso protagonizado de los ERE se ha llegado a estimar un fraude de 2.400 millones de euros a lo largo del periodo que va desde 1991 hasta 2006. Pero, sin lugar a dudas, el descaro y el fondo de la corrupción más extrema se ha alcanzado con el tema de la amnistía a los condenados del procés independentista catalán.  


Un acción claramente delictiva, criminal y fuera de los marcos legales que establece la Constitución y el ordenamiento jurídico español.   Se podría decir que todo es matizable, pero lamentablemente para este partido político, la evidencia es tan manifiesta como que son las propias palabras del presidente Sánchez y sus ministros quienes las catalogaron así:


Sánchez: "La amnistía es inconstitucional, es ilegal"

Solo dos días antes de las elecciones generales dijo que la amnistía era "inconstitucional" en una entrevista en el programa La hora de La 1 de RTVE y se mostró contrario a ella. También rechazó la posibilidad de una amnistía en otra entrevista en La Sexta, poco antes de los comicios: "El independentismo pedía una amnistía y pedía un referéndum, pero no han tenido amnistía y no ha habido un referéndum de autodeterminación ni lo habrá".  Y es que Sánchez se posicionó siempre en contra de la medida de gracia y de forma muy contundente. "El independentismo pide la amnistía, algo que desde luego este Gobierno no va a aceptar y que no entra en la legislación ni en la Constitución española", dijo Sánchez en noviembre del año pasado, en Al rojo vivo. En ese mismo programa, en noviembre de 2019, subrayó que era "inconstitucional, ilegal y que no tiene cabida en nuestro ordenamiento constitucional". 


Sus ministros fueron igual o más tajantes respecto a la amnistía y otras peticiones del independentismo pero, muy poco tiempo después, Sánchez simplemente con sonrisas y bromas, justifica todo el movimiento y cambio radical con que "hay que hacer de necesidad virtud". O dicho de otra forma, vender la dignidad de la nación y tirar por tierra la credibilidad del PSOE y de él mismo y sus ministros, a cambio de 7 votos que le permitan seguir en el sillón presidencial.


Si la credibilidad de los políticos era baja, y la corrupción política gravísima, ahora se ha alcanzado un nuevo nivel donde nada de lo que digan o hagan va a ser creible y la fuerza moral para que los ciudadanos cumplan las leyes es definitivamente cero.